Antecedentes
El Convenio Marco para el Control del Tabaco (CMCT) de la Organización Mundial de la Salud entró en vigencia el 27 de febrero de 2005. El CMCT exige a los países que lo han ratificado que implementen medidas comprobadas científicamente a fin de reducir el tabaquismo y sus terribles índices en cuanto a salud, vidas y dinero.
Si se aplica eficazmente, el tratado antitabaco constituirá un punto crucial en la reducción del consumo de tabaco y las devastadoras consecuencias que produce en el mundo. Hasta el momento, 168 naciones ya han firmado el tratado y 161 lo han ratificado.
Disposiciones
El objetivo del CMCT es "proteger a las generaciones presentes y futuras de las devastadoras consecuencias sociales, medioambientales, económicas y para la salud del tabaquismo y la exposición al humo de tabaco, proporcionando un marco para que las Partes en los ámbitos nacionales, regionales e internacionales implementen las medidas necesarias para el control del tabaco...".
El tratado compromete a los países a:
Impacto
La Conferencia de las Partes (COP por su sigla en inglés), integrada por las naciones que han firmado y ratificado el CMCT, es el órgano encargado de regir el CMCT. La COP adopta por consenso las pautas y otros aspectos reglamentarios del convenio. Desde que el CMCT entró en vigencia, la COP se ha reunido formalmente en tres ocasiones la última de ellas en noviembre de 2008 en Sudáfrica.
Los resultados clave de la conferencia comprenden la adopción de estándares internacionales sobre etiquetas de advertencia eficaces, prohibición de la publicidad, la promoción y el patrocinio del tabaco y estándares para proteger las políticas de salud pública para el control del tabaco frente a los intereses de la industria tabacalera.
Además de la cada vez mayor consciencia pública acerca de la epidemia del tabaco y de las tácticas de comercialización de las compañías tabacaleras en todo el mundo, el tratado ha fortalecido el movimiento mundial para el control del tabaco en sí mismo, brindando un nuevo ímpetu a los esfuerzos por sancionar o reforzar la legislación y acción nacional a fin de controlar el daño causado por el tabaco.
El tratado está ayudando a movilizar el apoyo económico y técnico mundial y nacional; atrayendo a nuevos ministerios y organismos gubernamentales (incluidos aquéllos a cargo de los asuntos internacionales y económicos) hacia el esfuerzo para el control de tabaco; y movilizando a organizaciones civiles de la sociedad para que respalden un control de tabaco más riguroso.
Esfuerzos continuos
Algunas organizaciones no gubernamentales de todo el mundo se han aliado a fin de apoyar el desarrollo de un sólido CMCT y combatir las tácticas de la industria tabacalera. Actualmente con más de 200 grupos provenientes de más de 90 países, la Alianza para el Convenio Marco (FCA por su sigla en inglés) desempeña una función clave en la formación de los legisladores y el refuerzo de la cooperación transfronteriza.