En todo el mundo fuman 1.3 mil millones de personas y, a menos que se adopten medidas urgentes, 650 millones morirán prematuramente debido al consumo de tabaco1. Según la Organización Mundial de la Salud, “las estadísticas actuales indican que no será posible reducir las muertes relacionadas con el tabaco en los próximos 30 a 50 años, a menos que se incentive a los fumadores adultos a que dejen de fumar”2. Millones de personas dejan de fumar cada año, pero muchas otras no lo hacen, y los índices de éxito a la hora de abandonar el cigarrillo se mantienen bajos. Para los adultos, dejar de fumar puede ser un método económico de prevención de enfermedades. En los Estados Unidos, por ejemplo, es más económico que realizar mamografías, pruebas de Papanicolaou y exámenes de detección de cáncer colorrectal o hipertensión3.
El tabaco contiene nicotina, una sustancia potente y altamente adictiva. La mayoría de los productos del tabaco envía nicotina al cerebro de manera muy efectiva, lo que trae como consecuencia el rápido inicio y mantenimiento de la adicción. La adicción conduce a la desgraciada situación en la que una persona que, a pesar de que se la considere una persona racional, con motivaciones y conocimiento, y que entiende los riesgos que representa el tabaco, sigue consumiéndolo4.
Durante años se ha recopilado evidencia sobre la capacidad del tabaco de generar dependencia. En el año 2000, The Royal College of Physicians (El Colegio Real de Médicos) resumió sus investigaciones concluyendo que la nicotina es una droga adictiva equiparable a la heroína y la cocaína, y que el propósito principal de fumar tabaco es enviar rápidamente una dosis de nicotina al cerebro5. Estudios de diversos países revelan que, a pesar de que una mayoría abrumadora de consumidores de tabaco quiere dejar de fumar, menos de la mitad intenta abandonar el hábito cada año, y muy pocos lo logran en el largo plazo. Si bien cada año hasta un 40% de los consumidores de tabaco realmente intenta dejar de fumar, sólo el 3% logra de manera efectiva la abstinencia a largo plazo6.