Los impuestos al tabaco

"...Las medidas impositivas y relativas a los precios constituyen un medio eficaz e importante en la reducción del consumo de tabaco en diversos segmentos de la población, en particular el de los jóvenes".

—Convenio Marco para el Control del Tabaco de la OMS

Algunos estudios de investigación e informes de todo el mundo muestran que los incrementos en los precios e impuestos se encuentran entre las formas más eficaces para la reducción del consumo de tabaco. En países de ingresos elevados, un 10% de incremento en el precio reduce el consumo general de cigarrillos aproximadamente en un 4%. Los incrementos en el precio no sólo reducen el consumo general de cigarrillos, sino que además disminuyen la cantidad total de fumadores y aumentan la cantidad de personas que intentan dejar de fumar. Los incrementos en los precios también disminuyen la posibilidad de que los jóvenes comiencen a fumar. Y por otro lado, algunas investigaciones señalan que en países de bajos ingresos los incrementos en el precio pueden llegar a ejercer un efector aun mayor.

Los aumentos impositivos en el tabaco son, particularmente, una buena manera de lograr precios más elevados. En un documento, los ejecutivos de Philip Morris señalaron que "De todas las cuestiones, existe una (la impositiva) que es la que más nos alarma". Si bien las restricciones de marketing y las (restricciones) del tabaquismo público y pasivo sí disminuyen el volumen, según nuestra experiencia los impuestos lo merman mucho más abruptamente. Nuestra inquietud por los impuestos es, en consecuencia, nuestra principal preocupación...".

Los impuestos al tabaco también incrementan los ingresos del fisco, que pueden utilizarse en cuestiones de salud, educación y servicios para dejar de fumar. Por ejemplo, cada año el gobierno de Turquía recauda más del 10% de sus ingresos totales gracias a los impuestos al cigarrillo, lo que asciende a miles de millones de dólares.