Publicidad y promociones

Las partes reconocen que una prohibición integral de la publicidad, la promoción y el patrocinio podría reducir el consumo de los productos del tabaco

—Convenio Marco para el Control del Tabaco de la OMS

Prohibiciones integrales en la publicidad, las promociones y los patrocinios del tabaco son muy eficaces para lograr una reducción en el consumo de tabaco, especialmente entre los jóvenes. Las prohibiciones parciales de publicidad, como las restricciones en carteleras, sólo permiten que las compañías tabacaleras encuentren nuevas vías para comercializar sus productos.

Cada año la industria tabacalera invierte miles de millones de dólares en todo el planeta en publicidad, patrocinios y otras formas de promoción. La documentación de la industria revela que las compañías han estudiado cuidadosamente los hábitos, preferencias y deseos de los potenciales clientes y luego han aplicado esa investigación al desarrollo de campañas de marketing y productos dirigidos a ellos.

Algunos estudios han demostrado que la juventud expuesta a la publicidad del tabaco es más propensa a fumar y comenzar con el vicio antes en su vida. Cuando se lanzan publicidades del tabaco dirigidas a los jóvenes, por lo general aumentan el consumo de esas marcas y el consumo de tabaco.

Para debilitar el respaldo político a fuertes restricciones de marketing, las compañías tabacaleras a menudo ofrecen adoptar códigos de conducta voluntarios en los que aparentemente prometen concesiones significativas. Sin embargo, generalmente estas propuestas se crean con fines de relaciones públicas, rara vez se cumplen y, una vez que la presión política disminuye, caen rápidamente en el olvido.

Tanto la Organización Mundial de la Salud como el Banco Mundial recomiendan que los países prohíban todas las formas de publicidad y promoción del tabaco. El Convenio Marco para el Control del Tabaco de la OMS (el tratado internacional para el control del tabaco) también exige a las partes que prohíban la publicidad.

Muchos países, incluidos Finlandia, Francia, India, Italia, Nueva Zelanda, Portugal, Singapur y Tailandia, han restringido o prohibido la publicidad del tabaco. Otros han sancionado leyes para prohibir la publicidad del tabaco, pero se han enfrentado con dificultades al implementar dicha legislación.