Turquía

Los fumadores turcos suelen fumar cigarrillos con alto contenido de alquitrán, que constituyen el 80% de las ventas de cigarrillos. En Turquía, el 49.4% de los hombres y el 17.6% de las mujeres son fumadores. Un fumador típico consume 1,373 cigarrillos por año. Los fumadores se inclinan cada vez más por los cigarrillos de menor contenido de alquitrán y nicotina porque intentan tener un “estilo de vida más saludable”. Se ha producido un resurgimiento de la popularidad de fumar en narguile, o pipa de agua, que es la forma más tradicional de fumar tabaco en Turquía. Las empresas tabacaleras, que no quieren dejar pasar esta tendencia, han invertido en la producción de unos 30 tipos de tabaco aromatizados para fumar en narguile, entre los que se incluyen los siguientes sabores: banana, manzana, durazno, menta, rosa y capuchino.

En virtud de la nueva ley, sancionada el 3 de enero de 2008, Turquía es prácticamente un país libre de humo. Únicamente se permite fumar en la privacidad del hogar y en algunas habitaciones de hoteles. Se establecerán áreas específicas para fumadores en los hospitales de salud mental, asilos para ancianos, prisiones, buques y en eventos deportivos, culturales, artísticos y de entretenimientos.

Las tasas de impuestos al tabaco son altas en Turquía; el 77% del precio minorista de los cigarrillos es impuesto.

Está prohibida la publicidad de los productos del tabaco en la televisión y la radio. Al Ministerio de Educación se le exige que contribuya a compensar el impacto de la publicidad del tabaco en los jóvenes, incluyendo en los planes de estudios nacionales información sobre los peligros del consumo de tabaco.

Los paquetes de cigarrillos deben incluir etiquetas con advertencias sobre la salud que cubran el 30% del frente y el 40% del dorso del paquete.

Los mensajes de advertencia sobre la salud cumplen con la norma establecida por la Unión Europea.

Fuentes: Euromonitor, ACS: Tobacco Atlas (second edition), FCA